Saltar al contenido

Cuando permitimos que lo humano brille

5 octubre, 2014

Los directores de la orquesta autoritarios me resultan incluso mas odiosos que los políticos autoritarios. Sin embargo, cuando veo en la cara de estos directores una sonrisa, casi infantil (por sincera), cuando la orquesta suena como él (o ella) quisiera, este gesto de agradecimiento profundo y no fingido supera lo autoritario y yo, por mi parte, también lo agradezco. Y celebro su humanidad, que se impone por encima de todas las actitudes estúpidas, aprendidas o como el resultado de no-se-que complejo o trauma vivido o experimentado.

El triunfo de la humanidad, pues, en forma de una sonrisa infantil y sincera, que cada uno de los músicos sabemos que es imposible de fingir.

Y, dando el siguiente paso, esa sonrisa infantil que sale a cada uno de nosotros, por lo menos de vez en cuando, y que cualquier miembro de la extensa  familia humana lo nota y lo percibe como nuestra esencia, nuestra humanidad genuina.

From → música

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: